miércoles, 31 de octubre de 2012

Ensayo (Intento) de un Ateo Barquisimetano...

     Antes que nada: Cada quién es libre de leer o no las siguientes torpes líneas. Las ideas son tan individuales como el rechazo a ellas de su parte, amigo(a) lector(a), y son tan subjetivas como toda creencia, y de subjetividad he de hablar a continuación.

     Entre verdades que son aceptadas por parte de cada conciencia, ésta verdad: "Cada cabeza es un mundo", es una de las más utilizadas para defender la integridad personal de todo el que se sienta blanco de críticas por obedecer a su propio nivel de conciencia espiritual. Entonces, la procesión se lleva por dentro aunque las tesis de cada individuo sean más y más públicas gracias a nuestras "amadas" redes sociales. Todo idiota, incluyéndome, puede decir lo que piensa sin pensar lo que dice.

   Entrando en tema, mi condición espiritual actual (que es NULA), ataca la raíz de la decadencia global que no precisamente se ha dejado ver apenas en este último milenio. La religión, su praxis y sus verdugos son empuje suficiente para dar el primer paso a la búsqueda de mi liberación, de purgar de mi herencia cultural cada trazo dibujado de la abstracción resumida en tan pocos evangelios, de los muchos escritos y destruidos por aquel imperio romano, y que se han compactado en un libro-mercancía como tantas imágenes prostituidas. Depende de cómo se vea, han de recordar que es solo mi punto de vista.

   Hablo de la prostitución de las imágenes de "fe", porque es el segundo paso de mi liberación el cuestionar el mercadeo de la religión predominante. Aquella defendida, fundada y presidida por primera vez por San Pedro, el que vende a Cristo encarcelado y próximo a ser crucificado. Para cada sucursal de la "verdadera iglesia" hay una tarifa por servicio (Sacramento) que ha de dar a su feligrés la absolución, su entrada al paraíso. Éstos mismos mercaderes son a los que en  vida, el Mesías ha de aborrecer, sin embargo, la venta de estampas y pequeñas estatuillas es descarada y "justificada" por los asotanados:

Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén, y halló en el templo vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y cambistas sentados. Hizo un azote de cuerdas, y los echó a todos del Templo con las ovejas y los bueyes, tiró las monedas de los cambistas y volcó las mesas. Y dijo a los vendedores de palomas: “Quitad esto de aquí: no hagáis de la casa de mi Padre un mercado”. (Sn. Jn. II, 13-22)

     Mi tercer paso, no tiene que ver con subjetividades, o eso digo yo. He llegado a la conclusión de que cada alma acepta a un Dios benévolo en fortuna y enigmático en desgracia, pues "Dios sabe lo que hace" y sus caminos son misteriosos. Agradecer la vida propia que continúa al poder abrir los ojos al amanecer del otro día y no preguntarse qué pasa con sus otros hijos mutilados injustamente en Su nombre, o de estandarte el nombre de otro dioses, pues, no va conmigo desde hace algunos años. En un tiroteo los afectos a la víctima que se salva agradecen a Dios porque no murió como los demás, entonces es gracias a Dios que la víctima sin respirar haya perecido. Quizás, decidí que era injusto alabar a una deidad que desequilibra de manera descarada el curso de la vida de sus hijos, y más aún cuando no llegan ni a cinco años de edad y es su sien atravesada por una bala... En otros tiempos, en la cristiandad pudo haber sido más exacta por acercarse más a la época en que los hechos bíblicos se desarrollaron, el Oscurantismo de la edad media y la represión de los cristianos en el poder hacia los paganos libres y hasta a sus mismos siervos por monopolizar la fe, da rienda suelta a perversiones inexplicables y justificables por las élites cristiano-romanas borrachas de poder.

    El cuarto paso, se deriva del tercero. Las guerras que se han desatado desde el inicio de la cristiandad. Antes, los cristianos perseguidos por los paganos, bárbaros, judíos y adoradores de Júpiter (Imperio Romano), masacrados y condenados a moverse y predicar en la clandestinidad por su minoría obvia en esfuerzo inmovible de cambiar milenios de creencias de dioses que eran, en su época, los verdaderos dioses y creadores del universo (ahora Mitos). La hipocresía romana comienza cuando los cristianos aumentan en número. Y la política del imperio era aglomerar y agradar a todos con la libertad de culto a cualquier dios. El Dios de los Judíos ha ganado territorio por mayoría y el cristianismo se arraiga en Roma para que la plebe continúe leal al imperio. De allí, las venideras cruzadas y guerras en nombre de nuestro señor Jesucristo y el único Dios. Cristianos en poderío masacrando a sus otrora perseguidores: Musulmanes, judíos, paganos y herejes. Esparciendo la palabra de amor y paz (elegida meticulosamente por Constantino, Legislador de la religión cristiana), ejecutando a los que no desean convertirse y adorar al dios impuesto, atesorando reliquias de las ciudades conquistadas y de valor espiritual... La verdad, a raíz de tan breve reseña histórica, mis observaciones han de dudar de las intenciones de un dios eunuco de todo poder sobre el destino de la humanidad. A menos que sea la destrucción de la misma y su diversión al verlas masacres en su nombre (Alá, Jehová, Yahve, entre otros); ¿Acaso este dios esta solo del lado del vencedor de las guerras?, ¿Le agradó Hitler y dejó que jugara con millones y millones de vidas que nada tenían que ver con su desgracia personal y su electivo antisemitismo?; ¿Le agradó ser llamado "Alá" con tanto fervor por Saddam Husein?; ¿Pudo haberse sentido halagado por Bin Laden?, ¿No?, ¿Bush?... No, ¿Stalin y sus patriotas rusos?... ¿Aplaudió la genialidad de John Archibald Wheeler?...

     ¿Qué pasa ahora?... La evolución cada vez más evidente y la creación de la vida mucho antes de la conciencia de la existencia de este dios, la incalidad humana que es irrelevante si se cree en El, la desobediencia obvia de sus seguidores en mi patético Siglo XXI, por ejemplo: Tan preciso como quien sigue a su iglesia, practica sin problemas el sexo fuera del matrimonio, es capaz de odiar, negar el pan a un desamparado, negar asilo a un indigente, entre tantos otros... No puedo creer en un dios que permite y deja permitir por sus fieles a construir grandes templos, de infinitas religiones para adorarlo y no para dar cobijo a necesitados (caso católicos y evangélicos)... Es difícil creer en el dios Nazi, ese todopoderoso que se ha sentado de espectador de la crueldad alemana... Es duro, intentar creer que su ausencia esta justificada porque nos ha brindado el "libre albedrío", patética artimaña para dejar a tu conciencia tus actos que igual serán juzgados a la final creyente o no creyente. Una dualidad entre hacer tu camino o tu camino ya esta escrito y que nadie comprende, pero se acepta porque es potestad del creador, no va conmigo lamentablemente.

     El culto a palabras vacías que en la pseudopráctica desaparecen, arrastran al análisis al que quiera analizar su situación espiritual. Analizando la mía, me acepto ateo sin complejo alguno, y sin ánimos de hacer crítica de la costumbre adversa. Eso sí, buscando argumentar con hechos e historia lo que vienen adoptando los verdugos asotanados y pastores como costumbres propias de su fe. La creencia a una deidad tan poderosa y lamentablemente pretendida a entenderse por los jerarcas de la religión, el creyente de la gracia del todopoderoso sin importar si es asesino o asesinado, lo importante es que crea, la desobediencia de TODOS a la palabra al marcar cada quien la individualidad y la mezquindad sin precedentes al margen del sentido colectivo y de hermandad impulsado por el pobre mártir crucificado hace dos mil años, la revelación contínua y demostrada del orígen de la vida mucho más allá del Génesis, la discrepancia entre la evidencia y la palabra, la pobredumbre bélica, el resguardo de tesoros en las arcas de los jerarcas, los padecimientos de enfermedades inexplicablemente incurables, el abandono de la conciencia humana, la incongruencia entre lo que se predica y lo que practica, los avances científicos, y muchas por enumerar, hacen descartar de mi parte un creacionismo fabulo y, de allí, todas las desgracias que han acarreado las estructuras dela espiritualidad y el decreto del absoluto dios verdadero... Soy ateo, y me siento bien con ello...

     A quienes discrepen de mi punto de vista, y sé que habrán muchos, agradezco su sinceridad al opinar... No pediré disculpas a quien pueda sentirse ofendido.

Hasta la próxima...